Artistas Ch.ACO-16
Mi obra se construye a partir de la transformación de objetos y materiales cotidianos, alterando su escala y naturaleza para activar nuevos significados, trabajándose desde la mímesis hacia la ambigüedad.
A través de la escultura, la instalación y la fotografía digital, establezco un diálogo entre lo industrial y los modos en que cuerpos humanos y animales habitan los espacios incluso simultáneamente.
Mi investigación se centra en dispositivos materiales del espacio urbano que regulan trayectorias, distancias y formas de aproximación entre los cuerpos. Al desplazar o intensificar sus cualidades formales, busco evidenciar las lógicas de control que organizan los flujos de cuerpos.
Milaland explora diversas disciplinas—escultura, video, animación y dibujo—para materializar su mundo interior, Milaland. En este universo, los límites entre lo tangible y lo virtual se desdibujan gracias a la tecnología, las redes sociales y los videojuegos, ya que desafían nuestra percepción de la realidad al permitirnos la creación de identidades y mundos en línea.
Con materiales como desechos electrónicos, papel maché, stickers y resina, la artista presenta una visión fantástica de la tecnología, donde lo femenino se codifica en tonos rosados y los elementos cotidianos que la rodean, fusionándose con lo metalizado y mecanizado. Así, Milaland se convierte en un espacio donde lo tangible, cálido y humano convive con una tecnología que se expresa en clave masculina, maquinal y fría.
Mi trabajo artístico surge de la experimentación material. Desde la práctica de la pintura, abordo distintas problemáticas pictóricas como la interacción de la luz, el color, la composición y la expresividad de la pincelada. El imaginario que propongo en mis obras está relacionado a la vida cotidiana en las poblaciones chilenas. Me interesan los paisajes nocturnos y sus fenómenos lumínicos, las habitaciones poco armoniosas y, en general, los lugares comunes que pasan desapercibidos para la mayoría de las personas.
Además de utilizar imágenes de archivo personal, busco trabajar a partir referentes fotográficos aficionados, que por sus errores de encuadre, exposición y enfoque, pueden ser entendidos como deficientes o desechables según los estándares de la fotografía artística. Esto, con el fin de repensar el propósito de la pintura como práctica artística contemporánea, frente a la saturación de imágenes producto de la democratización de la fotografía.
Me interesa revalorizar el carácter precario de las situaciones que represento y de las imágenes que utilizo como referente. La pintura al óleo y su carga relacionada a la tradición artística me permiten articular estos elementos para crear obras visualmente atractivas, y que a la vez llevan a la reflexión sobre la estética de la ciudad contemporánea.
Mi obra nace de la recolección de materiales usados, objetos desechados y restos urbanos que arrastran historias desconocidas. Me interesa aquello que ha sido dejado atrás, trabajo con su obsolescencia y transformación material, allí donde los cuerpos, los objetos y los recuerdos comienzan a descomponerse, pero insisten en hablar.
Cada fragmento lleva la marca de un tiempo ajeno y, al acumularlos intento revelar capas de memoria que no me pertenecen, pero que unidas se vuelven colectivas.
El proceso escultórico se basa en la unión forzada de estos elementos, en repeticiones y en composiciones modulares donde el ensamblaje es visible, expuesto e incluso intencional. No me interesa ocultar el gesto, sino acentuarlo, que el cuerpo del trabajo hable del cuerpo que lo produjo.
En esa fricción entre lo frágil y lo resistente, entre lo que se sostiene y lo que amenaza con romperse, encuentro una forma de permanencia.
El silencio se convierte en materia dentro de un tiempo sobredimensionado, a su vez, los procedimientos azarosos de la entropía, vuelcan a la post naturaleza su agencia política.
Compuesta de transiciones y espacios intermedios, su obra reflexiona sobre la aceleración de las imágenes, la crisis climática en el contexto del capitaloceno y la búsqueda de nuevos enfoques con respecto a la estética postnatural en relación a la ecología política y las nuevas éticas de creación que contribuyan a la disolución del binomio naturaleza-cultura.
Utilizando herramientas de automatización, modelado y electrónica, transforma los datos en conexiones sensibles que permitan generar un margen de preguntas sobre los entornos tecnologizados en el contexto actual, el cual administra ideas y emociones permeadas por entornos violentos.
Mi trabajo artístico surge de la nostalgia, la incertidumbre constante sobre el futuro y la sensación de que, en algún momento, lo que vivo y soy quedará atrás. El tiempo lo transformará hasta que sea imposible reconocerlo.
Se vuelve necesaria en mí la recopilación de recuerdos, de objetos en imágenes que me lleven a ellos, a lo que soy y a l lugar que habito. El cuerpo se transforma en casa y la casa en cuerpo. Los libros de artista, el dibujo, los pequeños objetos, son recurrentes y constitutivos en mis obras, que a través de transparencias que se logran con materiales como el papel, la resina y el film creo la ficción de estar recordando en un futuro.
El texto, siempre presente en mi proceso creativo, responde a la necesidad de registrar recuerdos desde un lugar más inmediato, como también, contar una nueva historia diferente a lo que acompaña en lo visual.