Galería Cripta es un espacio marcado por la experimentación, su interés en los nuevos medios, su público joven y diverso, y por conceptos filosóficos asociados a lo que comúnmente se conoce como filosofía de la técnica. Para esta selección de obras, hemos reunido a ocho artistas mujeres que consideramos abarcan y engloban ese sentir común que hemos compartido con nuestros públicos: Michelle Osorio, Emilia Werner, Amanda Urrejola, Agustina Margotta, María Ignacia Valdevenito, Norma Bennet, Antonia Moena y Augusta Lecaros.
Lo que estas artistas tienen en común es su interés por lo tecnológico y el futuro. A través de una búsqueda constante en torno a la imagen de un futuro incierto, de especulaciones difusas y de mecánicas que interpelan lo humano, proyectan respuestas a las inquietudes de una humanidad que vive en un cambio constante e inmediato en el siglo XXI. Michelle y Emilia trabajan, desde distintos medios, el avance tecnológico que la “Gen Z” ha debido afrontar: los lenguajes de los emojis, los softwares y los celulares tipo concha. Por su parte, Amanda construye futuros posibles, confrontándose al píxel y a la síntesis del paisaje.
En otro plano, Agustina y María Ignacia crean máquinas sin uso ni finalidad, que torpemente intentan replicar o satisfacer comportamientos humanos, para finalmente evidenciar que el error es parte de todo ser viviente. Por su lado, Norma retrata la naturaleza a través de la tecnología: los pájaros, efímeros y volátiles, se transforman en gravedad y quedan suspendidos en una imagen que permanece, en un loop que no se cierra. Finalmente, Antonia Moena retrata la arquitectura amenazante de este siglo, atravesada por el capitalismo tardío, la belleza y la magnitud, pero también por la segregación social, generando un urbanismo en el que el ser humano sabe a quién pertenece y dónde no puede estar.
Texto curatorial por Laura Ibáñez Kuzmanic